
El modelo Delage D8, presentado en 1930 y que se mantendrÃa en producción hasta 1935, fue el más fastuoso de este tipo de coches de origen francés de su época. Después la casa seria adquirida por su eterna rival, la firma gala Delahaye. Los vehÃculos de la serie D8, con toda su gloria, fueron algunos de los vehÃculos de mayores prestaciones que por aquel asà pues se construÃan en Francia, e incluso en el resto de Europa.
Frente de Delage d8
Hay un famoso aforismo en el mundo del automovilismo que aún tiene vigencia y que comenta más o menos asÃ: “Para conducir, un Alfa Romeo; para quien tenga chofer, un Rolls-Royce; pero sólo a la amante preferida se le regala un Delage” .
El D8 fue siempre un coche lleno de encanto que se vendió muy bien, sobre todo en Francia y entre compradores partidarios de presumir ante sus amigos y conocidos de su gran poderÃo económico. Eran dÃas felices para los millonarios, cuyas fortunas no se habÃan visto diezmadas por la depresión de los años 30.
Además, en esa época las condiciones automovilÃsticas eran extraordinarias, debido a que aún no habÃa demasiados coches en las carreteras y se podÃa aprovverter al máximo el elevado nivel de prestaciones que ofrecÃa un Delage.
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