
Fiat ha sido uno de los fabricantes de coches más importantes de Europa desde los años 20, aunque su primer modelo realmente pequeño, el 500 Topolino, no apareció hasta 1936, imponiendo un nivel que todos sus rivales se vieron obligados a igualar. En sus 20 años de vida, circularon por las carreteras europeas casi medio millón de estos coches.
Con tamaña tradición que mantener, Fiat, y su ligada española SEAT, desarrollaron una serie de pequeños sucesores Fiat. Primero, en 1955 apareció el 600 con motor trasero; después, en 1957, un 500 Cinquecento, aún más reducido, de dos cilindros y refrigerado por aire.
Estos fueron los pilares de la producción de la empresa mientras muchos años, pues, aunque el 600 se transformó posteriormente en el 850, luego en el SEAT 133 y después en el 127 de tracción delantera, no se dejó de fabricar el más pequeño de los Fiat. Después del 500, llegó el 126 en 1972, que conservaba el motor de dos cilindros, pero con un diseño más cuadrado. Luego Fiat mejoró sus conexiones en Europa lanzando una gama completa del 500 Cinquecento en 1991, ésta ya refrigerada por agua, con tracción delantera y maletero trasero, fabricada en Polonia.
El 600 Seicento de 1998 es el último modelo de esa serie paneuropea. Dejando aparte el Austin de 7 CV de los años 20 y 30, no se fabricó un coche europeo realmente pequeño hasta la aparición del Topolino de Fiat, por lo que este coche de chasis independiente tuvo una gran acogida. El “simpático” morro del Fiat 500 ha sido copiado por los microcoches japoneses. SEGUIR LEYENDO ….


















































